1 lata de duraznos en almibar escurridos 6 claras 1 taza tamaño té de azúcar 1 cucharada de fécula de maíz manteca para untar el molde
Para la salsa: 1 y 1/2 taza tamaño té del almibar de los duraznos 1 cucharada de fécula de maíz 200 centímetros cúbicos de crema de leche 2 cucharadas de azúcar
Dividir la cantidad de duraznos que trae la lata en dos partes. Separar una de las partes y la otra procesarla hasta formar una pasta. Batir aparte las claras a punto nieve. Incorporar el azúcar en forma de lluvia, sin dejar de batir, hasta que tenga consistencia de merengue firme. Espolvorear con la fécula de maíz y mezclar con movimientos envolventes. Agregar el puré de durazno hasta integrar todo. Volcar la preparación en un molde tipo savarín de 24 centímetros de diámetro, previamente enmantecado. Cocinar en horno a temperatura moderada a caliente durante 15 minutos. Apagar el horno y dejar enfriar dentro del mismo. Retirar y desmoldar. Guardar en la heladera.
la salsa: Poner el almíbar de los duraznos, la fécula de maiz y la crema en una cacerolita y mezclar. Añadir uno de los duraznos restantes procesado, y el azúcar. Llevar a fuego medio revolviendo constantemente hasta que la salsa se espese. Retirar y salsear el postre. Adornar con los duraznos restantes cortados en trozos |