El origen del brownie se remonta a Estados Unidos, allá por el año 1897. Donde un cocinero a una receta de un bizcocho de chocolate y nueces olvidó ponerle el ingredinete esencial, la levadura. El resultado sorprendió a todos, un bizcochuelo seco y crujiente por fuera y tierno pero a la vez compacto por dentro. Y se lo llamo Brownie, ya que era de color marrón.